NOTAS

Tenéis este sitio para que podáis resolver entre vosotros las cuestiones que "conviene saber del tema 1". Según me habéis dicho algunos, os ayudaría poder trabajar de modo análogo a Antropología I.

En este otro sitio, podéis resolver lo que corresponde al tema 2.

lunes, 26 de abril de 2010

El propio interés y el sentido de los valores

Como de costumbre, haré una breve introducción al capítulo que vamos a comentar.

Sorprendentemente habla de "valores" y me parece que incluye unos argumentos magníficos. Tal vez el marco general explique el porqué del acierto: se trata de convivir con personas de se plantean, lógicamente, fines individuales. Ahora bien, en sociedad el conflicto está servido si cada uno sigue sus intereses individuales. ¿Qué hacer? ¿Cómo podemos superar esa situación?

El resumen con el que se inicia el capítulo es muy certero. Os recomiendo que, a quien le interese seguir bien el hilo discursivo del libro, lo "estudie", esto es, lo "memorice" -es un consejo "políticamente incorrecto", puesto que la memoria está mal vista...-

En primer lugar quisiera llamar la atención sobre la interesante distintinción: placer-alegría. Aquí se encuentran los elementos que permiten dar toda la importancia antropológica y ética a la educación "estética".

Dos cuestiones más que podréis observar en el texto:
1. Para captar valores hace falta cierta "virtud": ponerse con cierto esfuerzo a experimentar aquello que está más allá de inmediato placer.
2. Para aceptar valores más allá de la inmediata inclinación subjetiva, hace falta cierta "virtud", dominio de sí, capacidad de mirar a la realidad.
Señala Spaemann que "La capacidad de conocer valores crece si uno está dispuesto a someterse a ellos, y disminuye cuando no se da esa disposición. Ese conocimiento de los valores (...) se alcanza ante todo (...) por la experiencia y la práctica" (p. 50) Interesante, ¿verdad?

Los últimos ejemplos, con los que pretende ilustar algo la cuestión de la jerarquía de los valores -entre otras cosas- no tienen desperdicio.

lunes, 19 de abril de 2010

¿Son relativos el bien y el mal? Y... el principio del placer...

Comenzamos un nuevo libro: Ética, cuestiones fundamentales.
Muchas cuestiones podrían tratarse en los dos capítulos que comentaremos esta semana.
Acabo de releer el primer capítulo y, de nuevo, me ha parecido apasionante.
1. Todos usamos el término "bueno", pero ¿qué sentidos posee?
2. Todos constatamos que aparecen "conflictos" de intereses cuando usamos este término y hemos de decidir.
Sobre estos dos pilares, creo se construye la argumentación relativa a:
1. ¿Tiene algún fundamento una ciencia que pretende dilucidar qué es lo bueno en sentido absoluto.
2. ¿No habremos de admitir que lo bueno es "relativo" en sentido fuerte?
Los argumentos sobre el "relativismo moral" son magníficos, así como los referidos a la "tolerancia". Creo que TODOS podemos reconocer que hemos hablado muchas veces de estas cosas y no siempre hemos sido capaces de argumentar por qué pensamos lo que pensamos. Agradecería que "reelaboráseis los argumentos" para hacerlo aún más próximos a nuestra situación... Aunque es importante hacerse cargo de que se trata del primer capítulo en el que da UN paso, pero sólo uno.

En cuanto al segundo capítulo, centra la atención de la reflexión ética, no en torno al deber, sino en torno al querer. Es una durísima crítica a Kant, y tiene a Freud como interlocutor. En efecto, lo bueno es "lo que todos quieren". La pregunta por "lo bueno", puede trasformarse en la pregunta por "lo que quiero". ¿Qué es lo que realmente quiero? La respuesta primera es "el placer". El capítulo analiza si esa respuesta PUEDE SOSTENERSE RACIONALMENTE Y EN LA REALIDAD.

Un cordial saludo.

lunes, 12 de abril de 2010

Capítulos 6 y 7: el interés y la orientación global

Llegamos al final de esta "maratoniana" lectura que, espero, os haya aportado materia para la reflexión personal.

La cuestión del interés se introdujo en el capítulo anterior y permitió hacer algunos comentarios generales, en torno a la conveniencia de "aumentar el abanico de intereses". Ahora el tratamiento es más pormenorizado: fenomenológico, ejemplificado y relacionado con cuestiones anteriores -como los sentimientos básicos sobre los que se desarrolla el psiquismo "sano".

Os introduzco algunas cuestiones de este extenso capítulo, para que vosotros, como hasta ahora, desarrolléis lo que consideréis oportuno.
1. La naturaleza del interés, es decir, qué es y cómo ha de entenderse. La clave está en su naturaleza dual. Interesante la anotación relativa a la "diversión".
2. ¿Cómo fomentar el interés? La pregunta del millón. En todo caso, volvemos a los ejemplos, el pensamiento analítico, que resulte "asequible"... y una afirmación interesante -valga la redundancia- "No existe cosa peor que una persona a quien no le guste su trabajo". Sin embargo, uno hace el trabajo que tiene... no siempre se puede elegir... pero hay quien sabe hacer que "todo lo que hace, le guste"... ¿Cuestión de educación?
3. Importante: la cuestión del aburrimiento.
4. Una expresión que nos puede llevar a pensar un poco: "conviene descentrarse". Obviamente tiene su contexto. De nuevo aparece la cuestión de la amistad, con mayor explicación, en la línea de lo apuntado en los comentarios: una razón de igualdad.
5. Otro punto interesante: el maestro no PUEDE desaparecer. Esto es argumentado satisfactoriamente por Polo, así como la crítica a la espontaneidad típica de Rouseau.
6. ¿Qué entiende Polo por "reconciliarse con la realidad"?
7. Tremenda crítica a la sociedad "consumista" y, por ende, materialista. No os quedéis en la mera constatación. Si podéis, entrad a los argumentos.
El último capítulo es breve, pero sustancioso. Va a permitir, creo, que sinteticéis ideas básicas del libro y que profundicemos en un aspecto "políticamente incorrecto" de la acción educativa: aquella que busca ayudar al niño a responder a las últimas o primeras cuestiones. El hecho es simple ¿forman parte de la acción educativa las últimas preguntas? ¿La pregunta por el "sentido" ha de abordarse? A la inclusión de esta pregunta en el ámbito educativo llama Polo "orientación global".

Es evidente que la perspectiva desde la que responde Polo es la correspondiente a una persona católica que habla a personas católicas. Ahora bien, si llegamos al fondo de los planteamientos creo que puede ser interesante. Por tanto, que nadie se quede "enganchado" en el hecho de que la propuesta que realiza Polo sea la que es -no es políticamente correcto, insisto, mostrar convicciones religiosas cristinas, y aún menos católicas-, y vayamos al sentido que poseen estas reflexiones y el lugar que ocupan dentro de la filosofía de la educación. Tal vez, lo más interesante para todos y la clave se encuentre en la pregunta "¿Azar o predilección?"

Aparecen otras afirmaciones a las que conviene prestar atención. Una de ellas: "No tiene sentido educar a un niño "como niño" -una dura crítica a Piaget y el renacer del sentido teleológico de la acción educativa-.

Un cordial saludo y, no dejéis de comentar los textos de vuestros compañeros.

lunes, 5 de abril de 2010

Capítulos 4 y 5: la imaginación

El eje de los dos capítulos que vamos a comentar es la "imaginación", facultad que estudiamos en Antropología I y que aquí Polo explica con mayor detalle. Especialmente relevante es la descripción del "crecimiento" de la imaginación y de su importancia en orden al crecimiento de la inteligencia. Los que conozcáis a Piaget os resultará familiar alguna de sus apreciaciones.
No dejéis de leeros todo el texto: últimos epígrafes son especialmente interesante en orden a la vida ordinaria.
Os dejo, como en ocasiones anteriores, los links a los capítulos cuarto y quinto.
Esta semana podré intervenir y no sólo leer vuestros comentarios.
Un cordial saludo a todos.