NOTAS

Tenéis este sitio para que podáis resolver entre vosotros las cuestiones que "conviene saber del tema 1". Según me habéis dicho algunos, os ayudaría poder trabajar de modo análogo a Antropología I.

En este otro sitio, podéis resolver lo que corresponde al tema 2.

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lunes, 3 de mayo de 2010

La justicia y "¿el fin justifica los medios?"

Interesantes capítulos.
El primero de ellos se inicia de modo "provocativo": "hablar de valoraciones de la realidad es un problema".
1. Porque dificulta el diálogo
2. Porque es dogmático
3. Porque, al fin y al cabo, es una cuestión de palabras.
Cada una de estas objeciones tiene argumentos que conducen a considerar que sólo si hablamos de "valoraciones de la realidad", podemos hablar, podemos aprender, podemos significar. Al fin y al cabo, buscamos "hacer justicia a la realidad"... ahora bien, la realidad primaria a la que debemos hacer justicia es "la realidad de los demás hombres". Pues bien: llamamos justicia a la disposición a someter nuestras actuaciones a esa norma: la realidad de los demás hombres.
Interesante, ¿no?

Entiendo que el resto del capítulo intenta sacar a la luz cómo se ha intentado "hacer justicia" y qué objeciones pueden hacerse a cada uno de los intentos. Como siempre, con afán de dar un paso más en la dilucidación de "qué es lo que realmente queremos", "qué es lo bueno".

En cuanto al quinto capítulo, subraya una de las máximas éticas por excelencia, de suerte que su aniquilación borra, creo, todo discurso ético. Sin embargo, es uno de los juicios más discutidos en nuestro entorno: podréis reconocerlo también a través del texto de Spaemann.

El marco conceptual es la dualidad que plantea Weber entre "ética de la convicción" y "ética de la responsabilidad". Analizar los argumentos de cada una de las posturas y ver dónde están sus límites será interesante. Quisiera que, en la medida de lo posible analizárais vuestros propios puntos de vista para "someter nuestros intereses, nuestros valores, a una medida externa a cada uno, objetiva". Es parte del interés de la asignatura.

El discurso intenta aproximarse aún más a "qué sea actuar bien", o "qué es lo bueno". De nuevo veremos que no es cuestión fácil, aunque se va acercando a algo claro: si no es fácil decir que algo -un acto concreto- se siempre bueno en cualquier circunstancia, sí podemos decir que hay actos que JAMÁS han de realizarse, bajo ningún concepto y en ninguna circunstancia. Esto, creo, comienza a clarificarse un poco más.

Un cordial saludo.

lunes, 26 de abril de 2010

El propio interés y el sentido de los valores

Como de costumbre, haré una breve introducción al capítulo que vamos a comentar.

Sorprendentemente habla de "valores" y me parece que incluye unos argumentos magníficos. Tal vez el marco general explique el porqué del acierto: se trata de convivir con personas de se plantean, lógicamente, fines individuales. Ahora bien, en sociedad el conflicto está servido si cada uno sigue sus intereses individuales. ¿Qué hacer? ¿Cómo podemos superar esa situación?

El resumen con el que se inicia el capítulo es muy certero. Os recomiendo que, a quien le interese seguir bien el hilo discursivo del libro, lo "estudie", esto es, lo "memorice" -es un consejo "políticamente incorrecto", puesto que la memoria está mal vista...-

En primer lugar quisiera llamar la atención sobre la interesante distintinción: placer-alegría. Aquí se encuentran los elementos que permiten dar toda la importancia antropológica y ética a la educación "estética".

Dos cuestiones más que podréis observar en el texto:
1. Para captar valores hace falta cierta "virtud": ponerse con cierto esfuerzo a experimentar aquello que está más allá de inmediato placer.
2. Para aceptar valores más allá de la inmediata inclinación subjetiva, hace falta cierta "virtud", dominio de sí, capacidad de mirar a la realidad.
Señala Spaemann que "La capacidad de conocer valores crece si uno está dispuesto a someterse a ellos, y disminuye cuando no se da esa disposición. Ese conocimiento de los valores (...) se alcanza ante todo (...) por la experiencia y la práctica" (p. 50) Interesante, ¿verdad?

Los últimos ejemplos, con los que pretende ilustar algo la cuestión de la jerarquía de los valores -entre otras cosas- no tienen desperdicio.

lunes, 19 de abril de 2010

¿Son relativos el bien y el mal? Y... el principio del placer...

Comenzamos un nuevo libro: Ética, cuestiones fundamentales.
Muchas cuestiones podrían tratarse en los dos capítulos que comentaremos esta semana.
Acabo de releer el primer capítulo y, de nuevo, me ha parecido apasionante.
1. Todos usamos el término "bueno", pero ¿qué sentidos posee?
2. Todos constatamos que aparecen "conflictos" de intereses cuando usamos este término y hemos de decidir.
Sobre estos dos pilares, creo se construye la argumentación relativa a:
1. ¿Tiene algún fundamento una ciencia que pretende dilucidar qué es lo bueno en sentido absoluto.
2. ¿No habremos de admitir que lo bueno es "relativo" en sentido fuerte?
Los argumentos sobre el "relativismo moral" son magníficos, así como los referidos a la "tolerancia". Creo que TODOS podemos reconocer que hemos hablado muchas veces de estas cosas y no siempre hemos sido capaces de argumentar por qué pensamos lo que pensamos. Agradecería que "reelaboráseis los argumentos" para hacerlo aún más próximos a nuestra situación... Aunque es importante hacerse cargo de que se trata del primer capítulo en el que da UN paso, pero sólo uno.

En cuanto al segundo capítulo, centra la atención de la reflexión ética, no en torno al deber, sino en torno al querer. Es una durísima crítica a Kant, y tiene a Freud como interlocutor. En efecto, lo bueno es "lo que todos quieren". La pregunta por "lo bueno", puede trasformarse en la pregunta por "lo que quiero". ¿Qué es lo que realmente quiero? La respuesta primera es "el placer". El capítulo analiza si esa respuesta PUEDE SOSTENERSE RACIONALMENTE Y EN LA REALIDAD.

Un cordial saludo.