NOTAS

Tenéis este sitio para que podáis resolver entre vosotros las cuestiones que "conviene saber del tema 1". Según me habéis dicho algunos, os ayudaría poder trabajar de modo análogo a Antropología I.

En este otro sitio, podéis resolver lo que corresponde al tema 2.

lunes, 10 de mayo de 2010

Sobre la conciencia y la bondad de las acciones

Os propongo comentar los capítulo 6 y 7, de modo que el último día todos podáis ver con detenimiento el último capítulo y tengamos tiempo para hacer otras reflexiones de carácter general.

El capítulo quinto es especialmente interesante -aunque creo que los anteriores también lo han sido....-

El planteamiento es sencillo: "Hay que seguir la propia conciencia" y acto seguido: "La respuesta es correcta y, a la vez, conduce a error en su misma simplicidad"

Os planteo que desarrolléis los argumentos por los que la sentencia puede conducir a error, por qué no es suficiente, por qué puede llevar a actuar injustamente. Tal vez a alguno este problema le resulte insólito ¿Acaso no hay que seguir la propia conciencia? Pero ¿Qué es la conciencia? ¿Qué es la "buena voluntad"? ¿Basta decir que tengo buena voluntad para acertar? ¿Es lo mismo que no me dejen actuar en conciencia a que me obliguen a actuar contra la propia conciencia? ¿Actuaba Hitler según su conciencia? La dificultad conduce a la solución: como siempre, al principio de solución, porque siguen quedando puertas abiertas.

Tras el gran debate del capítulo anterior, la conclusión de Spaemann es la siguiente:
"Hemos visto que nada de lo que se haga contra la conciencia puede ser bueno,
aunque vimos también que no todo lo que se hace en conciencia es bueno; la
conciencia, en efecto, no es un oráculo, sino un órgano. Y como tal puede estar
mal orientada".

Parece que la propuesta kantiana se dirige hacia la "buena voluntad", pero no es suficiente. En todo caso, aparece una clara referencia a qué sea actual mal -asunto nada desdeñable, por otra parte- y por otro lado una explicitación interesante sobre a qué podemos llamar realmente buena voluntad. Con esto, cerramos algo más lo dicho hasta el momento. Ahora parece que nos aproximamos al núcleo de todo el libro:

¿Qué hace a una acción buena?
¿Qué es lo bueno, qué es el bien?
¿Es el bien un "ideal"?
¿Qué relación hay entre bien y "realidad" y "dignidad"?
¿La obligación moral de "hacer el bien" y "hacer lo mejor" se identifican?
Es decir, el límite superior e inferior relativo a lo bueno ¿qué criterios sigue?
Una sentencia clásica os hará, seguro, reflexionar "operatur sequitur esse", esto es, "el obrar sigue al ser".

No os "atosigo" con más preguntas. Seguro que vosotros véis muchas más cosas. Un cordial saludo.

lunes, 3 de mayo de 2010

La justicia y "¿el fin justifica los medios?"

Interesantes capítulos.
El primero de ellos se inicia de modo "provocativo": "hablar de valoraciones de la realidad es un problema".
1. Porque dificulta el diálogo
2. Porque es dogmático
3. Porque, al fin y al cabo, es una cuestión de palabras.
Cada una de estas objeciones tiene argumentos que conducen a considerar que sólo si hablamos de "valoraciones de la realidad", podemos hablar, podemos aprender, podemos significar. Al fin y al cabo, buscamos "hacer justicia a la realidad"... ahora bien, la realidad primaria a la que debemos hacer justicia es "la realidad de los demás hombres". Pues bien: llamamos justicia a la disposición a someter nuestras actuaciones a esa norma: la realidad de los demás hombres.
Interesante, ¿no?

Entiendo que el resto del capítulo intenta sacar a la luz cómo se ha intentado "hacer justicia" y qué objeciones pueden hacerse a cada uno de los intentos. Como siempre, con afán de dar un paso más en la dilucidación de "qué es lo que realmente queremos", "qué es lo bueno".

En cuanto al quinto capítulo, subraya una de las máximas éticas por excelencia, de suerte que su aniquilación borra, creo, todo discurso ético. Sin embargo, es uno de los juicios más discutidos en nuestro entorno: podréis reconocerlo también a través del texto de Spaemann.

El marco conceptual es la dualidad que plantea Weber entre "ética de la convicción" y "ética de la responsabilidad". Analizar los argumentos de cada una de las posturas y ver dónde están sus límites será interesante. Quisiera que, en la medida de lo posible analizárais vuestros propios puntos de vista para "someter nuestros intereses, nuestros valores, a una medida externa a cada uno, objetiva". Es parte del interés de la asignatura.

El discurso intenta aproximarse aún más a "qué sea actuar bien", o "qué es lo bueno". De nuevo veremos que no es cuestión fácil, aunque se va acercando a algo claro: si no es fácil decir que algo -un acto concreto- se siempre bueno en cualquier circunstancia, sí podemos decir que hay actos que JAMÁS han de realizarse, bajo ningún concepto y en ninguna circunstancia. Esto, creo, comienza a clarificarse un poco más.

Un cordial saludo.

domingo, 2 de mayo de 2010

Lo que conviene saber del tema 1

Os dejo la relación de preguntas que pueden ayudaros a preparar el examen. Creo que si vais poniendo respuestas, podéis ayudaros unos a otros. Como es lógico, yo intervendré poco: será trabajo colaborativo.
1.¿Qué significa que la educación es posible y necesaria?
2.Sentido etimológico del término educación
3.Definiciones y notas esenciales de la educación.
4.¿Qué significan los términos “finis operis” y “finis operantis”? ¿Por qué es importante en orden a la clarificación de la acción educativa?
5.¿Qué tipos de acciones hay atendiendo al fin objetivo? ¿Por qué es importante en orden a clarificar la acción educativa?
6.¿Se identifican educar y enseñar? ¿Por qué?
7.¿Qué es la lección?
8.¿Se identifican educar y aprender? ¿Por qué?
9.¿Qué relación y qué diferencia hay entre instrucción y formación?
10.¿Cómo puede definirse la comunicación?
11.¿Qué dimensiones o niveles comunicativos existen?
12.¿Por qué decimos que la acción educativa es un tipo de comunicación?
13.¿Qué es la comunicación en su dimensión subjetiva?
14.¿Qué usos del lenguaje son necesarios para desarrollar la comunicación subjetiva?
15.¿Qué significan los términos: dialéctica, retórica y poética? ¿Por qué es relevante esta diferenciación en orden a la comprensión de la acción educativa?
(NOTA: no se trata sólo de preguntas breves, sino que pueden contestarse con cierta extensión. No son todo lo que hay que saber, pero conviene no dejar de saber esto)

lunes, 26 de abril de 2010

El propio interés y el sentido de los valores

Como de costumbre, haré una breve introducción al capítulo que vamos a comentar.

Sorprendentemente habla de "valores" y me parece que incluye unos argumentos magníficos. Tal vez el marco general explique el porqué del acierto: se trata de convivir con personas de se plantean, lógicamente, fines individuales. Ahora bien, en sociedad el conflicto está servido si cada uno sigue sus intereses individuales. ¿Qué hacer? ¿Cómo podemos superar esa situación?

El resumen con el que se inicia el capítulo es muy certero. Os recomiendo que, a quien le interese seguir bien el hilo discursivo del libro, lo "estudie", esto es, lo "memorice" -es un consejo "políticamente incorrecto", puesto que la memoria está mal vista...-

En primer lugar quisiera llamar la atención sobre la interesante distintinción: placer-alegría. Aquí se encuentran los elementos que permiten dar toda la importancia antropológica y ética a la educación "estética".

Dos cuestiones más que podréis observar en el texto:
1. Para captar valores hace falta cierta "virtud": ponerse con cierto esfuerzo a experimentar aquello que está más allá de inmediato placer.
2. Para aceptar valores más allá de la inmediata inclinación subjetiva, hace falta cierta "virtud", dominio de sí, capacidad de mirar a la realidad.
Señala Spaemann que "La capacidad de conocer valores crece si uno está dispuesto a someterse a ellos, y disminuye cuando no se da esa disposición. Ese conocimiento de los valores (...) se alcanza ante todo (...) por la experiencia y la práctica" (p. 50) Interesante, ¿verdad?

Los últimos ejemplos, con los que pretende ilustar algo la cuestión de la jerarquía de los valores -entre otras cosas- no tienen desperdicio.

lunes, 19 de abril de 2010

¿Son relativos el bien y el mal? Y... el principio del placer...

Comenzamos un nuevo libro: Ética, cuestiones fundamentales.
Muchas cuestiones podrían tratarse en los dos capítulos que comentaremos esta semana.
Acabo de releer el primer capítulo y, de nuevo, me ha parecido apasionante.
1. Todos usamos el término "bueno", pero ¿qué sentidos posee?
2. Todos constatamos que aparecen "conflictos" de intereses cuando usamos este término y hemos de decidir.
Sobre estos dos pilares, creo se construye la argumentación relativa a:
1. ¿Tiene algún fundamento una ciencia que pretende dilucidar qué es lo bueno en sentido absoluto.
2. ¿No habremos de admitir que lo bueno es "relativo" en sentido fuerte?
Los argumentos sobre el "relativismo moral" son magníficos, así como los referidos a la "tolerancia". Creo que TODOS podemos reconocer que hemos hablado muchas veces de estas cosas y no siempre hemos sido capaces de argumentar por qué pensamos lo que pensamos. Agradecería que "reelaboráseis los argumentos" para hacerlo aún más próximos a nuestra situación... Aunque es importante hacerse cargo de que se trata del primer capítulo en el que da UN paso, pero sólo uno.

En cuanto al segundo capítulo, centra la atención de la reflexión ética, no en torno al deber, sino en torno al querer. Es una durísima crítica a Kant, y tiene a Freud como interlocutor. En efecto, lo bueno es "lo que todos quieren". La pregunta por "lo bueno", puede trasformarse en la pregunta por "lo que quiero". ¿Qué es lo que realmente quiero? La respuesta primera es "el placer". El capítulo analiza si esa respuesta PUEDE SOSTENERSE RACIONALMENTE Y EN LA REALIDAD.

Un cordial saludo.

lunes, 12 de abril de 2010

Capítulos 6 y 7: el interés y la orientación global

Llegamos al final de esta "maratoniana" lectura que, espero, os haya aportado materia para la reflexión personal.

La cuestión del interés se introdujo en el capítulo anterior y permitió hacer algunos comentarios generales, en torno a la conveniencia de "aumentar el abanico de intereses". Ahora el tratamiento es más pormenorizado: fenomenológico, ejemplificado y relacionado con cuestiones anteriores -como los sentimientos básicos sobre los que se desarrolla el psiquismo "sano".

Os introduzco algunas cuestiones de este extenso capítulo, para que vosotros, como hasta ahora, desarrolléis lo que consideréis oportuno.
1. La naturaleza del interés, es decir, qué es y cómo ha de entenderse. La clave está en su naturaleza dual. Interesante la anotación relativa a la "diversión".
2. ¿Cómo fomentar el interés? La pregunta del millón. En todo caso, volvemos a los ejemplos, el pensamiento analítico, que resulte "asequible"... y una afirmación interesante -valga la redundancia- "No existe cosa peor que una persona a quien no le guste su trabajo". Sin embargo, uno hace el trabajo que tiene... no siempre se puede elegir... pero hay quien sabe hacer que "todo lo que hace, le guste"... ¿Cuestión de educación?
3. Importante: la cuestión del aburrimiento.
4. Una expresión que nos puede llevar a pensar un poco: "conviene descentrarse". Obviamente tiene su contexto. De nuevo aparece la cuestión de la amistad, con mayor explicación, en la línea de lo apuntado en los comentarios: una razón de igualdad.
5. Otro punto interesante: el maestro no PUEDE desaparecer. Esto es argumentado satisfactoriamente por Polo, así como la crítica a la espontaneidad típica de Rouseau.
6. ¿Qué entiende Polo por "reconciliarse con la realidad"?
7. Tremenda crítica a la sociedad "consumista" y, por ende, materialista. No os quedéis en la mera constatación. Si podéis, entrad a los argumentos.
El último capítulo es breve, pero sustancioso. Va a permitir, creo, que sinteticéis ideas básicas del libro y que profundicemos en un aspecto "políticamente incorrecto" de la acción educativa: aquella que busca ayudar al niño a responder a las últimas o primeras cuestiones. El hecho es simple ¿forman parte de la acción educativa las últimas preguntas? ¿La pregunta por el "sentido" ha de abordarse? A la inclusión de esta pregunta en el ámbito educativo llama Polo "orientación global".

Es evidente que la perspectiva desde la que responde Polo es la correspondiente a una persona católica que habla a personas católicas. Ahora bien, si llegamos al fondo de los planteamientos creo que puede ser interesante. Por tanto, que nadie se quede "enganchado" en el hecho de que la propuesta que realiza Polo sea la que es -no es políticamente correcto, insisto, mostrar convicciones religiosas cristinas, y aún menos católicas-, y vayamos al sentido que poseen estas reflexiones y el lugar que ocupan dentro de la filosofía de la educación. Tal vez, lo más interesante para todos y la clave se encuentre en la pregunta "¿Azar o predilección?"

Aparecen otras afirmaciones a las que conviene prestar atención. Una de ellas: "No tiene sentido educar a un niño "como niño" -una dura crítica a Piaget y el renacer del sentido teleológico de la acción educativa-.

Un cordial saludo y, no dejéis de comentar los textos de vuestros compañeros.

lunes, 5 de abril de 2010

Capítulos 4 y 5: la imaginación

El eje de los dos capítulos que vamos a comentar es la "imaginación", facultad que estudiamos en Antropología I y que aquí Polo explica con mayor detalle. Especialmente relevante es la descripción del "crecimiento" de la imaginación y de su importancia en orden al crecimiento de la inteligencia. Los que conozcáis a Piaget os resultará familiar alguna de sus apreciaciones.
No dejéis de leeros todo el texto: últimos epígrafes son especialmente interesante en orden a la vida ordinaria.
Os dejo, como en ocasiones anteriores, los links a los capítulos cuarto y quinto.
Esta semana podré intervenir y no sólo leer vuestros comentarios.
Un cordial saludo a todos.